Si tu orquídea se está marchitando aunque la riegues, el problema casi siempre está en las raíces. La mayoría de las orquídeas que se venden como plantas de interior, como las Phalaenopsis, son epífitas: en la naturaleza crecen sobre los árboles, con las raíces expuestas al aire. Por eso la tierra común las ahoga.
Qué necesita una orquídea en su matera
- Aireación: las raíces respiran, así que el sustrato debe ser suelto.
- Drenaje rápido: el agua no debe quedarse acumulada.
- Humedad moderada: suficiente para hidratar, sin encharcar.
El sustrato ideal
La base más usada es la corteza de pino lavada y pasteurizada, que cumple con estas tres condiciones y evita llevar hongos o bacterias a la planta. Se puede mezclar con un poco de carbón activado y, si tu ambiente es muy seco, con algo de fibra de coco para retener más humedad.
Cuándo cambiarlo
La corteza se descompone con el tiempo y pierde su estructura. Como referencia, conviene renovar el sustrato cada uno o dos años, o antes si ves que se pone blando, huele a humedad o las raíces se ven oscuras y pegajosas. El mejor momento es después de la floración.
Errores frecuentes
- Sembrarla en tierra negra.
- Regar con el sustrato todavía mojado.
- Usar una matera sin huecos de drenaje.
- Cortar raíces aéreas sanas: son parte normal de la planta.
En el vivero tenemos sustratos para orquídeas y corteza de pino listos para usar. Escríbenos si quieres que te ayudemos a elegir.